Link al artículo en El Mercurio
Una encuesta reciente presentada en este diario da cuenta de la percepción ciudadana respecto de variados temas: la situación del país, la de los actores políticos y económicos, el modelo, los empresarios y los políticos, entre otros.
Obviamente, una encuesta telefónica de esta especie, con una muestra aleatoria de 300 personas de todos los niveles socioeconómicos del Gran Santiago, con un margen de error de 5,7 por ciento, debe ser interpretada atendiendo a sus limitaciones. Más aún, las percepciones ciudadanas respecto de temas abstractos, o relativas a conceptos que evolucionan en el tiempo, producen necesariamente respuestas volátiles, de modo que su resultado, en cualquier caso, debe considerarse como coyuntural.
Aun así, es interesante revisar algunas de ellas. El modelo económico saca una nota 4,5 en la escala de uno a siete, y el 60 por ciento de la población considera que aquél los perjudica. Sin embargo, a los principales actores del modelo —los políticos y los empresarios— los juzga de manera distinta. A los primeros les pone nota 3,5; a los segundos, un 4,7, pero el 87 por ciento considera que ambos grupos se coluden para favorecerse mutuamente. Algunas de las instituciones del modelo, como las isapres y las AFP, tampoco obtienen buena nota (3,7 y 4,1, respectivamente). Este panorama indica cierta desconfianza en el esquema que nos rige, seguramente influido por el debate público que en torno a éste se ha desarrollado en los medios en tiempos recientes.
A pesar de lo anterior, los empresarios asociados a industrias que exhiben gran concentración, como el retail, obtienen buenas notas (5,2), lo que podría interpretarse como una señal de que los beneficios que el público recibe de las economías de escala de esa industria superan la negativa imagen asociada a la concentración. La pequeña empresa tiene aún mejor nota (5,9), probablemente motivada por la mayor cercanía a la gente que ese segmento genera. En general, la encuesta le asigna una nota cinco al aporte de la empresa al desarrollo del país, lo que muestra la validación del sistema de libre iniciativa como modo de generar riqueza.
Las peores notas la obtienen la desigualdad (3,2), lo que ratifica que los sentimientos morales que origina la desigualdad son mayoritariamente negativos, y los políticos (3,5). Esto último es preocupante, pues no será posible avanzar institucionalmente si el desprestigio asociado a la clase política continúa. Eso requiere un aporte de los políticos y, además, una maduración ciudadana.
Posteado por El Mercurio a las Noviembre 18, 2005 06:45 AM | Comentarios (0)
Una encuesta reciente presentada en este diario da cuenta de la percepción ciudadana respecto de variados temas: la situación del país, la de los actores políticos y económicos, el modelo, los empresarios y los políticos, entre otros.
Obviamente, una encuesta telefónica de esta especie, con una muestra aleatoria de 300 personas de todos los niveles socioeconómicos del Gran Santiago, con un margen de error de 5,7 por ciento, debe ser interpretada atendiendo a sus limitaciones. Más aún, las percepciones ciudadanas respecto de temas abstractos, o relativas a conceptos que evolucionan en el tiempo, producen necesariamente respuestas volátiles, de modo que su resultado, en cualquier caso, debe considerarse como coyuntural.
Aun así, es interesante revisar algunas de ellas. El modelo económico saca una nota 4,5 en la escala de uno a siete, y el 60 por ciento de la población considera que aquél los perjudica. Sin embargo, a los principales actores del modelo —los políticos y los empresarios— los juzga de manera distinta. A los primeros les pone nota 3,5; a los segundos, un 4,7, pero el 87 por ciento considera que ambos grupos se coluden para favorecerse mutuamente. Algunas de las instituciones del modelo, como las isapres y las AFP, tampoco obtienen buena nota (3,7 y 4,1, respectivamente). Este panorama indica cierta desconfianza en el esquema que nos rige, seguramente influido por el debate público que en torno a éste se ha desarrollado en los medios en tiempos recientes.
A pesar de lo anterior, los empresarios asociados a industrias que exhiben gran concentración, como el retail, obtienen buenas notas (5,2), lo que podría interpretarse como una señal de que los beneficios que el público recibe de las economías de escala de esa industria superan la negativa imagen asociada a la concentración. La pequeña empresa tiene aún mejor nota (5,9), probablemente motivada por la mayor cercanía a la gente que ese segmento genera. En general, la encuesta le asigna una nota cinco al aporte de la empresa al desarrollo del país, lo que muestra la validación del sistema de libre iniciativa como modo de generar riqueza.
Las peores notas la obtienen la desigualdad (3,2), lo que ratifica que los sentimientos morales que origina la desigualdad son mayoritariamente negativos, y los políticos (3,5). Esto último es preocupante, pues no será posible avanzar institucionalmente si el desprestigio asociado a la clase política continúa. Eso requiere un aporte de los políticos y, además, una maduración ciudadana.
Posteado por El Mercurio a las Noviembre 18, 2005 06:45 AM | Comentarios (0)

