
14/01/2011
En seminario organizado por la Cámara de Diputados y el Observatorio Parlamentario, diputados de diversas bancadas expusieron sus puntos de vista sobre temas como la reforma electoral, la ley de partidos y la participación política equilibrada entre hombres y mujeres, tras lo cual se abrió un espacio de diálogo con representantes de la sociedad civil.
La jornada se realizó este viernes en la sala de lectura de la sede de Santiago de la Cámara de Diputados y fue encabezada por la presidenta de la Corporación, diputada Alejandra Sepúlveda, y la coordinadora del Observatorio Parlamentario, Camila Maturana, quienes destacaron que se trata de la primera actividad organizada por ambas instituciones tras la suscripción de un convenio de cooperación para promover una mayor vinculación entre los parlamentarios y la sociedad civil con miras a avanzar en las iniciativas legislativas que fortalezcan los derechos humanos y profundicen la democracia.
El seminario se denominó "Reformas Políticas y Participación Ciudadana para la Profundización de la Democracia" y contó con la asistencia de representantes de organizaciones no gubernamentales y de la sociedad civil.
En su intervención de apertura, la diputada Sepúlveda expresó que si bien las reformas políticas no parecen prioritarias dentro de la agenda nacional, este seminario busca poner de relieve su importancia y sobre todo recoger la perspectiva ciudadana sobre las iniciativas que se están tramitando en el Parlamento y otras que se quieren impulsar. "Nos preocupa el hecho de que alrededor del 50 por ciento de la población no está votando, se trata de una situación delicada que tenemos que abordar porque esto es vital para la democracia y la estabilidad social y política. Sin participación se duerme la democracia", indicó.
Por su parte, Camila Maturana sostuvo que "salvo esfuerzos aislados y fragmentados, la ciudadanía no encuentra mecanismos institucionales efectivos para participar en el espacio público y las decisiones que ahí se toman".
Precisó que entre las dificultades para avanzar en este aspecto se cuentan el sistema binominal, la baja participación electoral, las supermayorías que exige la Constitución para aprobar los cambios, una anacrónica ley de partidos políticos, la menguada presencia de mujeres en los cargos de representación política y la ausencia de mecanismos de democracia directa como plebiscitos nacionales y la iniciativa popular de ley.
El diputado Pedro Araya (PRI) manifestó que "Chile requiere reformas políticas urgentes y que se hagan sin calculadora, porque los partidos sólo miran este tema viendo cuánto les cuesta o cuánto ganan con cada reforma".
"Hoy tenemos un chile más diverso, plural y tolerante y eso debe reflejarse en el sistema político", agregó el parlamentario, quien ejemplificó las barreras existentes precisando que en veinte años de democracia se han elegido 720 diputados, pero sólo seis de ellos han sido electos fuera de los grandes pactos, lo que equivale a un 0,83 por ciento, pese a que en las elecciones un promedio de un 10,8 por ciento vota por las candidaturas fuera de pacto.
En este plano, Araya propuso una reforma completa a la Constitución, una reformulación de las leyes de partidos políticos y de votaciones populares y escrutinios para reducir las barreras de entrada para constituir partidos, fortaleciendo su democracia interna, bajar las barreras de ingreso a los candidatos independientes y modificar la forma de generación del Congreso para dar más representación a los partidos pequeños y regionales
El diputado Pepe Auth (PPD) opinó que el sistema político chileno "está entrando en un periodo de pre-crisis, cuyos signos de agotamiento se reflejarían en la decreciente participación en los procesos electorales, el creciente distanciamiento de la ciudadanía con la democracia y el juicio lapidario de la gente sobre los partidos y el sistema en su conjunto,
Advirtió que si no se acometen reformas profundas e integrales al sistema político se va a producir, como ocurrió en Venezuela, el resquebrajamiento y derrumbe del sistema y de los partidos.
Entre las reformas para evitar tan fatídico escenario propuso terminar con la actual disociación entre el actual padrón electoral y el país real -con la inscripción automática de los mayores de 18 años-, reformar los partidos políticos -incorporando el financiamiento público y las primarias internas-, avanzar en mecanismos de democracia directa -iniciativa popular de ley y plebiscitos-, corregir los efectos del sistema binominal haciéndolo más proporcional y, por último, promover una modificación constitucional que restablezca el equilibrio entre el estado, el mercado y la ciudadanía.
El diputado Hugo Gutiérrez (PC) expresó que, históricamente, la participación ciudadana ha sido una conquista popular y hoy es un derecho humano que se expresa en la democracia y su profundización.
Tras enfatizar que la participación hace a los gobiernos más eficientes y mejora la calidad de vida de la gente, aseguró que la actual Constitución Política de nuestro país no cree en la participación ni la fomenta "porque está diseñada sobre la base de la desconfianza a la ciudadanía, a la cual quiere ajena a la participación política".
Agregó que la Constitución no nació de un consenso nacional y, según dijo, "se mantiene en base a una extorsión, producto de que si no se aceptaba esta institucionalidad no se permitiría la transición (...) Por lo tanto no vamos a poder salir de este atolladero mientras no construyamos un consenso que se traduzca en una nueva Constitución política que reconozca los derechos políticos, sociales y culturales, descentralice el poder y reconozca los derechos de los pueblos originarios".
El diputado Cristián Monckeberg (RN) planteó que "hay que avanzar en las reformas políticas en la medida de lo posible, porque existen puntos de vista distintos que hace que no sea posible materializarlo de un día para otro. Se requiere dialogar y mucha discusión hasta que se generen los consensos".
Hizo hincapié que las reformas políticas no deben agotarse sólo en lo electoral sino que también se requieren ajustes institucionales como fortalecer el rol del Parlamento para que haya un mayor equilibrio con el Poder Ejecutivo.
El parlamentario llamó también a avanzar en la implementación de la reforma que instauró la inscripción automática y el voto voluntario, hacer efectivo el voto de los chilenos en el exterior sin condicionarlo a vínculos de éstos con el país, ampliar los plebiscitos comunales, reformar el sistema binominal y elegir en forma directa a los consejeros regionales, además de reformar la ley de partidos para darles financiamiento público y fortalecer su democracia interna.
La asesora legislativa de la bancada UDI, Carolina Infante, puso énfasis en que los chilenos están interesados en los temas públicos y aspiran a una mayor participación en las decisiones que les atañen, realidad que se ve reflejada en el dinamismo que se expresa a través de las redes sociales. Destacó que a ello han contribuido avances como la Ley de Acceso a la Información Pública y las mayores exigencias de transparencia en la gestión del Estado.
Respaldó también mecanismos de democracia directa como la iniciativa ciudadana de ley y alertó sobre los desafíos que impondrá al sistema político la irrupción de tres millones de nuevos electores con la inscripción automática.
Fuente: Cámara de Diputados de Chile y http://www.araucaniacuenta.cl/nacional/9942