Hasta Santiago se trasladó un centenar de representantes de organizaciones sociales de las regiones más afectadas por el terremoto del 27 de febrero de 2010. En el Encuentro Nacional de experiencias y reflexiones del proceso de reconstrucción a un año del terremoto y maremoto, organizado por el Observatorio de la Reconstrucción, del Instituto de la Vivienda de la Universidad de Chile, se compartieron diagnósticos y se generaron propuestas para lograr un proceso de reconstrucción más efectivo y acorde a las necesidades de las personas.
La principal crítica de este proceso, señalaron las organizaciones, es la falta de participación de la sociedad civil. Ignacio Pérez, de Un Techo para Chile, compartió la experiencia que vivió en Talca: “El eje del conflicto son los discursos y cómo se ha comunicado el rol de las organizaciones ciudadanas respecto de cómo debía darse el proceso de reconstrucción. Nos dimos cuenta de que había una gran distancia entre lo que quiere el gobierno y lo que quiere la gente. Por un lado, quieren hacer de Talca una ciudad competitiva, mientras que otros quieren aprovechar esta oportunidad para reconstruir una ciudad inclusiva y a escala humana. Los medios de comunicación mostraron un proceso participativo, pero en realidad allá la ciudadanía solo lo validó, no fue parte de él”.
Por otro lado, al comenzar el encuentro, el diputado PPD, Patricio Hales, comentó lo difícil que ha sido levantar críticas en torno a la reconstrucción: “La politiquería ha logrado instalar un inhabilitamiento de la crítica del proceso de reconstrucción. Se lo he planteado al Presidente con mucho respeto, pero a la primera crítica el consejo asesor del Ministerio de Vivienda, del cual participé, dejó de funcionar”. Asimismo, felicitó la iniciativa y señaló que “hoy hay muy pocas instancias de investigación sobre reconstrucción”.
Raúl Martínez, director de la radio comunitaria JGM, sin embargo, no estuvo de acuerdo con las últimas declaraciones de Hales. “Se dice que no hay espacios, pero la participación de las organizaciones de sociedad civil y los medios comunitarios es muy importante. El problema es que se piensa que la sociedad civil es únicamente el voluntariado, los bomberos y la Cruz Roja, pero dejamos de lado un montón de organizaciones que trabajan en reconstrucción desde el mismo 27 de febrero”, señaló.
Las mujeres: las más vulnerables
El terremoto y maremoto del 27 de febrero no solo afectaron a la población en materia de vivienda y economía. Según la experiencia de los representantes de regiones, con esta catástrofe la mujer quedó en una posición aún más vulnerable. Raúl Martínez comentó que “he conocido casos de organizaciones de mujeres que están trabajando mucho por estos días. Las mujeres son más violentadas y durante este proceso de reconstrucción no han sido tomadas en cuenta”. Elizabeth Herrera, de la Agrupación de Mujeres Amulén, de Concepción, señaló que “nosotras también hemos sido discriminadas en este proceso. Soy jefa de hogar y por no tener más estudios nos vemos perjudicadas. Además, al compartir ocho baños químicos con otras 200 personas, nos hemos enfrentado a problemas graves e impresentables, como intentos de violación. No podemos seguir viviendo así”.
El problema de los subsidios
Todas las comisiones de trabajo coincidieron en que el gran problema es la falta de participación y de transparencia en la información. Ricardo Figueroa, de Dichato al día, perdió su casa tras el tsunami: “No sé si tengo subsidio, no sé si puedo acceder a él o no, no sé cuándo ni cómo, porque todo este proceso no se ha dado con nosotros, y cuando uno habla con algún representante político, parece una ventanilla de servicio al cliente, donde solo te escuchan y no pasa nada. Sin información, la comunidad empieza a especular y eso no es bueno”.
El diputado DC Juan Carlos Latorre, también fue enfático con respecto a este tema: “Vi por televisión que el gobierno entregaba el subsidio cien mil y eso fue una farsa, un engaño a la población chilena, porque era imposible que se entregaran cien mil subsidios. La señora que recibió el subsidio ni siquiera salía en los registros, ni de ello se preocuparon, entonces todo queda como un mero show mediático”, indicó.
“La ley de Transparencia está hecha para la población, no para nosotros”, comentó el periodista de CIPER Chile, Pedro Ramírez. “Sin embargo, somos los que más la ocupamos. Si alguien quiere saber por qué no recibió un subsidio o por qué fue solo un porcentaje, es su derecho acercarse y pedir esa información, y es deber del Estado entregársela. La gracia es que todo lo que pasa por un servicio público debe ser público”.
La representante de Villa Olímpica, Francisca Araya, comentó que “no se ha puesto énfasis en las políticas públicas, y muchos de los proyectos a través de subsidios no logran desarrollarse por la burocracia. Además la co-gestión y la autogestión son modelos que ha sido probados en otros países, sin embargo aquí no tenemos nada de eso. Los vecinos reclaman y no son escuchados, y los gobiernos locales tampoco son escuchados por el gobierno central. Al final, todo lo que se ha conseguido ha sido mediante manifestaciones y no por los conductos politicos”.
Tiempo de proponer
Algunas ideas que emanaron del trabajo en los talleres fueron las siguientes:
- La autogestión puede ser un camino real
- La clase política debe hacerse parte de los problemas de la población. El Estado no debe regalar, sino trabajar en conjunto con las localidades.
- Entregar capacitación a quienes manejan medios de comunicación locales, dada la importancia de este medio en las comunidades afectadas por el terremoto.
- El ciudadano debe conocer sus problemas y sus derechos. Sin información no se puede exigir.
- El voluntariado debe ser capacitado, sobre todo en áreas de salud. Muchos voluntarios regresaron a sus hogares más enfermos que los mismos damnificados.
- Bonos para ferias libres, quienes se endeudaron para poder llevar alimentos a las zonas más afectadas con mayor rapidez que los mismos municipios. Sin embargo, hoy no tienen capacidad de pagar esas deudas. Lo mismo pasa con los pescadores artesanales, a quienes el gobierno les pide un co-pago demasiado alto.
- En temas de educación, tomar en cuenta la opinión de los niños.
- Fomentar la participación ciudadana vinculante: voz y voto
- Creación de un fondo nacional de patrimonio, no solo de monumentos. El patrimonio intangible también es importante.
Tras este encuentro, se espera generar una publicación y enviar las conclusiones a la Comisión de Reconstrucción de la Cámara de Diputados.
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