Mi?rcoles, 29 de febrero de 2012

¿Nuevos ciudadanos? 

Colodro, Max 
Martes 28 de Febrero de 2012

Igual que a la bruja de Blancanieves, pareciera que nos encanta cuando el espejo dice de nosotros eso que queremos escuchar. Algo de ello ocurre con las movilizaciones sociales acaecidas en Chile desde hace más un año, y que han contribuido a instalar una verdadera 'mitología' sobre el supuesto despertar de los ciudadanos, una masa crítica que estaría cada vez más consciente de sus derechos y menos dispuesta a aceptar su trasgresión. El conflicto del gas en Magallanes, la larga espiral de protestas estudiantiles y ahora Aysén, serían, entre otros, los síntomas de una nueva ciudadanía 'empoderada', un país cada día menos dispuesto a aceptar las injusticias e inequidades derivadas de nuestro modelo de desarrollo.

Como después de un largo sueño, habríamos finalmente despertado conmovidos e indignados frente a las desigualdades. Dispuestos a salir a la calle a enfrentar los abusos del poder y a exigir un mejor reparto de la torta. Ese Chile solidario que nos inflama de orgullo el día de la Teletón se extendería ahora por toda la geografía y todo el calendario. Cansados de ser tratados como meros 'consumidores' nos habríamos vuelto ahora 'ciudadanos'; ya no querríamos sólo comprar sino también participar, sentirnos actores relevantes en la construcción de una mejor convivencia para todos y cada uno. Suena lindo, casi poético; hablaría muy bien de nuestras generosas convicciones, pero, sin embargo, es una imagen quizá demasiado cómoda y bella para ser real.

Un reciente estudio de la U. de Sussex en Inglaterra estableció que Chile es el segundo país más individualista del mundo, sólo superado en esta variable por EE.UU. Como para tenerlo en cuenta a la hora de analizar con un poquito más de rigor las causas profundas de nuestros actuales malestares. Hace un año, los magallánicos incendiaron el extremo sur del país por una causa bien concreta: no querían pagar más por el gas. Dicha causa se adornó de razones muy nobles: la postergación histórica de las zonas extremas, el esfuerzo de aquellos que 'hacen patria' en condiciones difíciles, etc. Corolario: el gobierno anunció la mantención de los subsidios para dejar el precio del gas tal cual y se acabó la movilización.

Durante 2011, los estudiantes estuvieron casi todo el año movilizados, exigiendo una mejor educación pública y el fin del lucro. Una demanda muy 'ciudadana' que escondía no obstante una lógica muy 'de mercado': pagar menos y ojalá nada por un bien que el día de mañana les permitiera tener mejores ingresos y nivel de vida. Ahora en Aysén pasa algo similar: los pescadores artesanales quieren más cuotas para pescar, los transportistas quieren combustible más barato, los empleados públicos mejores salarios. Demandas seguramente todas muy legítimas, pero que nada tienen que ver con una 'nueva ciudadanía'.

En rigor, ser ciudadano no tiene relación con el simple hecho de pedir más y querer pagar menos. Exige, al contrario, poseer una visión del país en su conjunto, de sus desafíos y posibilidades y, sobre todo, de los esfuerzos que es necesario realizar para que Chile sea efectivamente mejor. ¿Salir a protestar para que se nos exija una mayor productividad? ¿Demandar una educación más compleja y con mayores estándares de rendimiento? Para eso tendríamos que estar dispuestos a hacer sacrificios y no es eso lo que hoy estamos pidiendo en las calles. Al contrario: queremos que el Estado recaude más para gastar más, sin una mirada integral de nuestros imperativos y de las enormes tareas que debemos realizar para ponernos en la senda de las economías emergentes que hoy se encumbran en la sociedad global.

En definitiva, lo que les ha faltado a las legítimas demandas de este tiempo es precisamente más ciudadanía y menos consumidores.

Fuente: lasegunda.com

http://blogs.lasegunda.com/redaccion/2012/02/28/nuevos-ciudadanos.asp

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Publicado por juancatepillan @ 12:31  | Ciudadan?a
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