<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><!-- generator="FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)" --><rdf:RDF    xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"    xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#"    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/">    <channel rdf:about="http://participo.blogcindario.com/rss10.xml">        <title>Participación Ciudadana</title>        <description>Estudios, análisis e información sobre participación ciudadana.</description>        <link>http://participo.blogcindario.com/</link>       <dc:date>2008-08-26T17:35:29+01:00</dc:date>        <items>            <rdf:Seq>                <rdf:li rdf:resource="http://participo.blogcindario.com/2006/10/00124-de-que-hablamos-al-decir-ciudadania-sofia-correa-sutil.html"/>                <rdf:li rdf:resource="http://participo.blogcindario.com/2006/10/00123-noam-chomsky-en-chile-octubre-de-2006-le-monde-diplomatique.html"/>                <rdf:li rdf:resource="http://participo.blogcindario.com/2006/07/00122-presupuesto-participativo-forociudadano.html"/>                <rdf:li rdf:resource="http://participo.blogcindario.com/2006/07/00121-participacion-ciudadana-politicas-sociales-democratizacion-carlos-aedo-finlez.html"/>                <rdf:li rdf:resource="http://participo.blogcindario.com/2006/07/00120-participacion-ciudadana-en-politicas-publicas-foro-ciudadano.html"/>                <rdf:li rdf:resource="http://participo.blogcindario.com/2006/07/00119-el-discurso-ciudadano-es-solo-retorica-alfredo-joignant-chile-21.html"/>                <rdf:li rdf:resource="http://participo.blogcindario.com/2006/06/00118-gobierno-ciudadano-luciano-tomassini-280606.html"/>                <rdf:li rdf:resource="http://participo.blogcindario.com/2006/06/00117-ojo-con-la-ciudadania-sol-serrano-240606.html"/>                <rdf:li rdf:resource="http://participo.blogcindario.com/2006/05/00116-presupuestos-participativos-y-promesas-inconclusas.html"/>                <rdf:li rdf:resource="http://participo.blogcindario.com/2006/05/00115-carta-de-de-la-maza-a-patricio-navia-participacion-ciudadana.html"/>            </rdf:Seq>        </items>    </channel>    <item rdf:about="http://participo.blogcindario.com/2006/10/00124-de-que-hablamos-al-decir-ciudadania-sofia-correa-sutil.html">        <dc:format>text/html</dc:format>        <dc:date>2006-10-15T14:01:11+01:00</dc:date>        <dc:creator>juancatepillan</dc:creator>        <title>De qué hablamos al decir ciudadanía?  Sofía Correa Sutil</title>        <link>http://participo.blogcindario.com/2006/10/00124-de-que-hablamos-al-decir-ciudadania-sofia-correa-sutil.html</link>        <description>&lt;a href=&quot;http://www.talion.cl&quot;&gt;TALION&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo la impresión de que prima una cierta confusión cuando se habla de ciudadanía, de que en distintos contextos está pensándose de manera contradictoria el imperativo de ser ciudadano. Pienso que esto se debe a que estamos en un cambio de época, donde los viejos paradigmas se han roto. En otras palabras, la noción de ciudadanía ha tenido diversos contenidos en distintas épocas históricas y estamos viviendo uno de esos tiempos en los que no todo está dado de antemano; No, al menos el contenido de la noción de ciudadano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, en el período efervescente de la Independencia, los criollos se trataban entre sí de ciudadanos –sólo en género masculino, por cierto- refiriéndose a ese pequeño grupo de la elite que conducía los &quot;asuntos públicos&quot; y que fue creando la república con sus decisiones de cada día. Luego, al correr del siglo, hacia fines del mismo, el concepto de ciudadano se ha ampliado y ha cambiado de contenido: se es ciudadano cuando se pertenece a la nación, sentido de pertenencia que se activa a través de un conjunto de imágenes simbólicas: la bandera, la canción nacional, la cueca, las comidas criollas, los héroes y acontecimientos heroicos, por ejemplo. De modo que, a fines del siglo XIX y principios del XX, el contenido de la ciudadanía no está dado por el hecho de ser sujeto político, puesto que no me parece adecuado entender el sufragio universal-masculino-alfabetizado como un instrumento de participación política popular sino como un bien que los sectores populares transan en el mercado a través de la práctica generalizada del cohecho. Hubo un momento, en 1875, en el cual un grupo de mujeres sobrepasaron esta dimensión simbólica de la ciudadanía e intentaron sufragar como ciudadanas que eran. Rápidamente fueron desmovilizadas para que reconocieran que su condición de ciudadanas se materializaba en la educación patriótica de sus hijos, y en el apoyo que dieran a sus hombres, defensores de la patria y, en el caso de la elite, constructores de la polis. Porque la ciudadanía, ampliada a todos los chilenos, era ahora entendida como pertenencia a la nación y no como participación política, por eso podían considerarse ciudadanos aquellos que movilizados a los campos de batalla dieron su vida por el país, aunque, si fueran analfabetos, no tuvieran derechos políticos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La politización del concepto de ciudadanía se comenzó a generalizar tiempo después, a partir de la tercera o cuarta década del siglo XX, con la creciente movilización electoral de los sectores populares por los diversos partidos políticos en competencia. Si ser ciudadano fue entonces sinónimo de ser sujeto político, no hubo más alternativa que ampliar el sufragio a las mujeres (recién a mediados del siglo XX) para luego ir rebajando o eliminando las restricciones de edad y alfabetización para que todos fueran accediendo a la condición de ciudadanos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El golpe de estado del 73 cortó este desarrollo, como tantos otros, y a través de una brutal represión logró despolitizar profundamente a la sociedad chilena. Despolitizar fue entonces sinónimo de privatizar, las esperanzas y expectativas, los desafíos y los dolores; y fue perdiéndose el sentido de colectividad, de comunidad, hasta incluso, podría pensarse, de nación. Paradójicamente, cuando se termina la dictadura y se abre el proceso político competitivo, en la década de 1990, comienza a calar hondo la idea de identificar al ciudadano con el consumidor (no faltaron argumentos incluso populistas) y la despolitización de la sociedad se profundizó. A finales de esa década, en medio de una generalizada complacencia ante un nuevo &quot;Chile Paraíso del Consumo&quot;, comenzaron a hacerse oír voces críticas como la de Tomás Moulián, con Chile Actual. Anatomía de un Mito, y Alfredo Jocelyn-Holt, con El Chile Perplejo. Del Avanzar Sin Transar al Transar Sin Parar, que alertaron sobre los peligros de la atomización de la sociedad y del vacío de ética pública. En los últimos cinco años este debate no se ha profundizado. Todo parece indicar que la preocupación por entender la ciudadanía en el Chile del nuevo siglo se ha limitado a un quejumbroso culpabilizar a los jóvenes que no se inscriben en los registros electorales, sin desentrañar el sentido más profundo de su gesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pregunta queda abierta, ¿de qué hablamos al decir ciudadanía? ¿Estamos entendiéndola como participación política tal como se pensaba a mediados del siglo pasado? ¿O bien como adhesión simbólica a la nación como en el siglo XIX? ¿O es que en el siglo XXI ser ciudadano se ha vuelto sinónimo de ser consumidor? ¿O quizás la ciudadanía se ha llegado a identificar con la solidaridad ejercida al interior de pequeños grupos?. Tal vez no todo sea confusión, y de lo que se trata es de que estamos ante un momento histórico abierto, donde cabe la posibilidad de generar en la teoría y en la acción una nueva forma de pensar y de hacer ciudadanía, de modo de poder remontar todos juntos como país la atomización de la sociedad, recreando lazos de pertenencia y por tanto de participación, los que tendrán que nacer del compromiso de cada cual con el futuro de nuestro país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://www.talion.cl/anteriores/articulos.php?id=33&quot;&gt;ubicación original del artículo&lt;/a&gt;</description>    </item>    <item rdf:about="http://participo.blogcindario.com/2006/10/00123-noam-chomsky-en-chile-octubre-de-2006-le-monde-diplomatique.html">        <dc:format>text/html</dc:format>        <dc:date>2006-10-06T16:59:37+01:00</dc:date>        <dc:creator>juancatepillan</dc:creator>        <title>Noam Chomsky en Chile, Octubre de 2006. le monde diplomatique</title>        <link>http://participo.blogcindario.com/2006/10/00123-noam-chomsky-en-chile-octubre-de-2006-le-monde-diplomatique.html</link>        <description>Noam Chomsky en Chile &lt;br /&gt;Lunes 16 de octubre: &quot;Año 514: ¿Globalización para quién?&quot; Universidad de la Frontera, Temuco. &lt;br /&gt;Miércoles 18 de octubre: &quot;América Latina en el contexto de la política exterior norteamericana&quot; - Universidad de Chile y el programa &quot;Trinity-in-Santiago&quot;. &lt;br /&gt;Viernes 20 de octubre: &quot;Democracia y desarrollo: sus enemigos y sus esperanzas&quot; - Universidad Arturo Prat, Iquique. &lt;br /&gt;Dos libros de Chomsky han sidoi ediutados por Le MOnde Diplomatique y se venden a $2.500. ver: &lt;br /&gt;http://www.editorialauncreemos.cl</description>    </item>    <item rdf:about="http://participo.blogcindario.com/2006/07/00122-presupuesto-participativo-forociudadano.html">        <dc:format>text/html</dc:format>        <dc:date>2006-07-17T19:12:31+01:00</dc:date>        <dc:creator>juancatepillan</dc:creator>        <title>Presupuesto participativo. forociudadano</title>        <link>http://participo.blogcindario.com/2006/07/00122-presupuesto-participativo-forociudadano.html</link>        <description>Presupuesto participativo: Una apuesta por la democracia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por &lt;a href=&quot;http://www.forociudadano.cl/&quot;&gt;forociudadano&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;14/07/2006&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En varias comunas de Chile, como Illapel, Cerro Navia, La Pintana, Buin, San Joaquín y Providencia, entre otras, las y los vecinos deciden qué se hará con parte del presupuesto del municipio. Priorizar entre el arreglo de las calles, la iluminación, los parques, la seguridad ciudadana, la infraestructura de las sedes vecinales o un sin fin de temas que preocupan a la comunidad, ahora dependen de quienes viven en los territorios de estas municipalidades, gracias a los llamados presupuestos participativos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que está en juego no es todo el presupuesto municipal, sólo una pequeña parte de él, cercana al 3%, contemplada en la sección de Inversión real. La comunidad participa proponiendo y eligiendo los proyectos que consideran más importantes o de los que obtienen mayor beneficio. Eso sí, no en cualquier área. Adolfo Castillo, director de la Corporación Libertades Ciudadanas, una organización que trabaja por instalar, promover y estimular a la población para establecer modalidades participativas en los municipios, señala que, si bien los rubros contemplados en el ítem “Inversión real” de los presupuestos municipales son muy amplios, “con la experiencia se han ido acotando las áreas en las que la comunidad puede intervenir. Hoy se habla de equipamiento comunitario o mejoramiento de infraestructura porque si no, la gente puede pedir de todo, cree que el presupuesto da para todo y la verdad es que no es así”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre un 25 y un 40% de los fondos de una municipalidad se gastan en los honorarios de sus funcionarios, en iluminación, limpieza de las calles, entre otros. Hay algunos municipios a los que apenas les alcanza para sobrevivir, por lo tanto, es muy difícil que puedan tener fondos concursables para sus vecinas y vecinos. A otros, en cambio, como Las Condes, Vitacura o Providencia, sus recursos les alcanzan para resolver todas sus necesidades y, además, aportan al Fondo Municipal, una especie de “vaca” que se reparte entre todos las comunas. Por ejemplo, en el caso de Providencia, Enrique Gandásegui, su jefe de prensa, señala que es cerca de un 65% de los fondos de la comuna lo que se destina al Fondo Municipal y que seis mil millones de pesos quedan disponibles para proyectos. El mismo monto del presupuesto municipal completo de San Joaquín, según su alcalde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los argumentos para implementar procesos de presupuestos participativos en las comunas, además de integrar a las personas a las decisiones municipales, es dar mayor transparencia al uso de los recursos e invertirlos en las necesidades que la propia comunidad considere urgentes, sobre todo cuando la plata no sobra. Así lo explica Sergio Echeverría, alcalde de San Joaquín, en la Región Metropolitana: “Como a veces los recursos son escasos, tenemos que inventar modalidades para invertir mejor. Si tuviéramos los recursos para invertir en todas las necesidades que tienen los vecinos, evidentemente los presupuestos serían menos importantes, pero como hay que tener un mecanismo de asignación territorial, buscamos un mecanismo que sea lo más participativo”, explica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no se necesitan sólo de las ganas de implementarlo. Echeverría explica que la Ley Orgánica Constitucional de Municipalidades no contempla el presupuesto participativo, por el contrario, deja en manos del concejo municipal las decisiones respecto a los dineros de la comuna. Por esto, depende de la voluntad política de éste respetar las decisiones que tomen las y los ciudadanos y, cada cuatro años, estará en manos del alcalde o la alcaldesa que asuma seguir con esto y “convencer” al concejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero más allá de su fragilidad institucional, los procesos de presupuestos participativos existen, se implementan y funcionan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Experiencia en participación&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la comuna de San Joaquín llevan tres años implementando procesos de participación ciudadana en las decisiones municipales. Su alcalde comenta que en la primera asamblea que se realizó participaron cuatro mil personas, al año siguiente el número subió a seis mil. Este año acudieron ocho mil y esperan que voten cerca de 15.000 vecinas y vecinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y qué se hace en estas asambleas? Simple, las siete unidades vecinales en las que se dividió el territorio de la comuna presentan los proyectos que quieren desarrollar. Además, se eligen entre los asistentes a las y los consejeros de presupuesto, que este año fueron 115. Estos delegados y delegadas serán los encargados de decidir qué proyectos se implementan a nivel comunal, más general. Los proyectos territoriales específicos se decidirán por medio de una votación popular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El alcalde de la comuna afirma que las y los miembros del consejo del presupuesto participativos se han convertido en “verdaderos aliados” del municipio porque, además de decidir, fiscalizan la ejecución de las obras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no todo es “miel sobre hojuelas”, además de algunos roces que se han producido en el mismo proceso de fiscalización de la ejecución de los proyectos, uno de las mayores dificultades que deben enfrentar en San Joaquín es la definición de los temas prioritarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No hay una relación entre las necesidades que las personas expresan y los proyectos” que se presentan, dice Echeverría y explica que al consultarles suelen decir que sus prioridades están relacionadas, por ejemplo, con seguridad ciudadana, iluminación de las calles, parques o con reparar las veredas, pero que al momento de presentar los proyectos suelen preferir arreglar la sede comunitaria o techar la cancha del club deportivo. “Es una mirada muy hacia adentro”, analiza el edil, pero aclara que están concientes que este es un instrumento que se debe ir perfeccionando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las maravillas de la tecnología&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Providencia dieron el “puntapié inicial” en participación ciudadana en 1997. Hicieron una consulta de la que surgió el Plan de Desarrollo Comunal (Pladeco) y un fondo de proyectos comunales. Casi una década después, los avances de la tecnología les permitieron realizar una consulta digital sobre qué querían las y los vecinos hacer en su comuna. Votaron cerca de 16.000 personas y más del 80% de ellas lo hicieron a través de Internet. Una experiencia pionera en Chile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para organizarse, en noviembre de 2005 invitaron a las 16 unidades comunales del municipio a proponer proyectos en dos áreas, una estratégica, enfocada a toda la comuna, y otra territorial, relacionada con los barrios. Luego, esas propuestas se conciliaron con el fondo de proyectos comunales. De ahí salieron las que finalmente fueron votadas entre el 17 y el 20 de junio de 2006 y de las que resultó ganadora “Comuna segura” a nivel de todo el municipio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, además, aprovecharon la ocasión para que quienes votaran calificaran los 21 servicios municipales que se ofrecen. El que se sacó mejor nota fue la venta de permisos de circulación, con un 5.86. El peor, el control de ruidos molestos, con un 3.65.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Gandásegui, jefe de prensa de la Municipalidad de Providencia explica que para lograr esto se hizo un convenio con la Universidad Católica que creó el software y que, en busca de la transparencia, todos los resultados de la consulta se encuentran disponibles en la página web de la municipalidad. Una iniciativa inédita en el país y que, según Gandásegui, están dispuestos a compartir con los municipios que lo requiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El jefe de prensa agrega que, incluso, el propio director Servicio Electoral destacó esta consulta digital “como una experiencia piloto para lo que un día pueden ser en Chile los actos electorales”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los beneficios&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera experiencia de presupuesto participativo surgió Brasil a fines de la década del ‘80, en la ciudad de Porto Alegre. De ahí en adelante, otros municipios del mundo se fueron interesando en la idea y comenzaron a aplicarlo en sus localidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Chile, el pasado 3 de junio se creó al primera Red Ciudadana de Presupuesto Participativo donde concurren delegados de Illapel, Cerro Navia, San Joaquín, Buin y Talca, y prontamente se integrarán representantes de Rancagua, Molina y Negrete, para intercambiar experiencias, aprender y hacer propuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De acuerdo a la Corporación Libertades Ciudadanas, el presupuesto participativo ha hecho posible recrear una nueva forma de democracia, la democracia deliberativa, que ha implicado un avance en las relaciones de poder entre gobernantes y gobernados, gracias a tres principios esenciales: que todos los ciudadanos tienen los mismos derechos; el principio de la participación, que garantiza igualdad de participación, incluido derecho a votar, de asociación, expresión política y ser electo en un puesto político; y principio del bien común, que orienta la discusión hacia un acuerdo público respecto de prioridades sociales teniendo en vista la promoción de una mayor justicia social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adolfo Castillo destaca que entre los beneficios que representa este mecanismo para la comunidad se encuentra “la oportunidad que tienen las personas de involucrarse en su espacio, enriquece la calidad de la vida social, se mejoran los vínculos con sus autoridades, hay más transparencia, la gente no dice qué pasó con las platas”, argumenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la experiencia del alcalde Echeverría, este tipo de participación ciudadana tiene la virtud de permitir priorizar el uso de los recursos en comunas donde escasean. Además, cuenta que en su comuna ha logrado que los funcionarios recobren el interés por el servicio público. “Hay personas que han descubriendo estos procesos como vocación. Viejos cracks que han vuelto a jugar en primera división”, dice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero una virtud que resalta y en la que coinciden quienes se relacionan con este tema, es el grado de empoderamiento que el participar en procesos de presupuesto participativo les otorga a las y los dirigentes vecinales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El proceso de presupuesto participativo nos ha permitido construir dirigentes de otra calidad, con una visión más política de la comuna. Se dan cuenta que las decisiones del municipio no dependen sólo del municipio”, afirma el alcalde de San Joaquín y relata que consejeros de su comuna acudieron al Foro Social Mundial en Porto Alegre el 2005, donde expusieron una visión mucho más amplia de los problemas comunales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En el fondo, el presupuesto participativo es para mejorar la gestión municipal, no tienen otra finalidad que mejorar la vida, mejorar la convivencia, las relaciones de las personas, asignar mejor los recursos y hacer más transparente la gestión”, concluye Castillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si quieres averiguar más del tema puedes escuchar y leer &lt;a href=&quot;http://www.forociudadano.cl/articles/era_participacion_ciudadana.htm&quot;&gt;El verdadero cambio cultural de chile: La era de la participación ciudadana.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.</description>    </item>    <item rdf:about="http://participo.blogcindario.com/2006/07/00121-participacion-ciudadana-politicas-sociales-democratizacion-carlos-aedo-finlez.html">        <dc:format>text/html</dc:format>        <dc:date>2006-07-16T19:53:48+01:00</dc:date>        <dc:creator>juancatepillan</dc:creator>        <title>Participación Ciudadana, Políticas sociales, Democratización... CARLOS AEDO FINLEZ</title>        <link>http://participo.blogcindario.com/2006/07/00121-participacion-ciudadana-politicas-sociales-democratizacion-carlos-aedo-finlez.html</link>        <description>Reflexiones en torno al panorama general de la participación ciudadana en Chile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Memoria para optar al Título Profesional de Sociólogo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: CARLOS AEDO FINLEZ &lt;br /&gt;PROFESOR GUÍA: EDUARDO MORALES M.&lt;br /&gt;Universidad de Chile&lt;br /&gt;Facultad de Ciencias Sociales&lt;br /&gt;Departamento de Sociología. Escuela de Sociología&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SANTIAGO, CHILE. NOVIEMBRE 2004&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Texto completo en: &lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://www.cybertesis.cl/tesis/uchile/2004/aedo_c/sources/aedo_c.pdf&quot;&gt;PARTICIPACIÓN CIUDADANA, POLÍTICAS SOCIALES, DEMOCRATIZACION DEL ESTADO Y SUS INSTITUCIONES.&lt;/a&gt;</description>    </item>    <item rdf:about="http://participo.blogcindario.com/2006/07/00120-participacion-ciudadana-en-politicas-publicas-foro-ciudadano.html">        <dc:format>text/html</dc:format>        <dc:date>2006-07-16T18:48:09+01:00</dc:date>        <dc:creator>juancatepillan</dc:creator>        <title>Participación ciudadana en políticas públicas. FORO CIUDADANO</title>        <link>http://participo.blogcindario.com/2006/07/00120-participacion-ciudadana-en-politicas-publicas-foro-ciudadano.html</link>        <description>Fuente: Radio Universidad de Chile. &lt;a href=&quot;http://www.radio.uchile.cl/interno.asp?id=31120&quot;&gt;Ir al artículo en U. de Chile&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Michelle Bachelet dijo que su gobierno será de la ciudadanía, que la participación de las personas será fundamental a la hora de tomar decisiones. La participación ciudadana es un concepto de moda. Desde todos los sectores lo nombran y lo renombran para expresar lo que necesitan, lo que se hará, lo que urge, lo hay y lo que no hay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;por FORO CIUDADANO    &lt;br /&gt;Publicado el 10-07-2006 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no basta con hablar de ella, también hay que implementarla y, aunque durante el gobierno de Lagos se realizaron algunos avances en la materia, desde la ciudadanía se aduce que no existen los espacios suficientes para injerir en las políticas públicas. Desde el lado opuesto, desde el mundo político, señalan que la sociedad civil chilena aún no logra niveles de organización, conocimientos y cohesión suficientes para convertirse en una interlocutora válida en la elaboración de las políticas, sobre todo al momento de la discusión de las leyes en el Congreso. Ambos sectores coinciden en que este es un tema pendiente de la democracia y que más allá de las voluntades de cada uno de los protagonistas, hay problemas de base en la institucionalidad misma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La tradición nuestra en materia de formulación de políticas públicas tiene un proceso institucional: la tramitación parlamentaria, cuando se trata de leyes, o del Ejecutivo, cuando se trata de determinadas políticas o decretos. En ese ciclo históricamente no ha estado contemplada la participación ciudadana, ni en el diseño, ni en la implementación, ni menos en el control”, analiza Gonzalo Delamaza, director del Programa de Ciudadanía y Gestión Pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Delamaza señala que es desde 1990 en adelante cuando la participación ciudadana aparece como parte de la promesa democrática, pero –aclara- en un comienzo se entendió como un sistema de cofinanciamiento de parte del Estado hacia las y los ciudadanos para llevar a cabo ciertos proyectos, pero en el que la ciudadanía también debía hacer un aporte. Un ejemplo de ello es el programa de pavimentos participativos que se instauró a comienzos de los gobiernos de la Concertación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En el momento en que estamos hoy día hay una demanda mucho más fuerte por incorporar participación en todas las etapas de las políticas públicas y no solamente en el cofinanciamiento”, enfatiza Delamaza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El diputado Enrique Accorsi reconoce que “esa es una de las patas cojas en nuestro proceso de retorno a la democracia porque los canales de expresión que ha habido durante todo este tiempo han sido muy febles”. Señala que de parte de la sociedad civil las organizaciones tampoco han tenido un rol protagónico y que “recién están resucitando todo lo que se llamaban los organismos intermedios de la sociedad, recién estamos empezando a verlos funcionar”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El diputado manifiesta que, si bien en la tramitación de las leyes se establecen instancias de participación ciudadana con audiencias obligatorias, quienes asisten a ellas muchas veces no son representativos de los sectores interesados, salvo en casos de gremios que ya se han transformado en emblemáticos, como los de la salud o de los profesores. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gonzalo Delamaza coincide en que las audiencias en el Congreso son ineficaces, pero señala que se debe a problemas en la organización de las mismas, fácilmente solucionables con voluntad y organización del propio Congreso. Por ejemplo, dice, es lógico que un grupo de diez parlamentarios se desespere si debe escuchar durante horas a numerosos representantes de la sociedad civil, sin distinción de qué discursos serán un aporte real. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, se argumenta que el problema radica en el concepto mismo de democracia que tenemos en Chile, que al ser representativa, es decir, ejercerse a través de representante elegidos en votaciones, se acortan los espacios para que la ciudadanía pueda participar efectivamente y que, por otra parte, el Parlamento –donde radica la función representativa- está muy desacreditado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también se observa que en el paso hacia la democracia participativa hay una serie de factores que deben contemplarse para que sea efectiva. Que no basta con comisiones asesoras presidenciales, ni tampoco con salir a la calle a protestar para conseguir lo que se quiere porque, si bien puede ser efectivo en algunos casos, no lo es para todos, pues no todos los sectores de la sociedad tienen ese nivel de organización ni la capacidad para llenar calles, parar el tránsito y llamar la atención del país. Baste nombrar a los adultos mayores o a las personas con discapacidad para entender de qué se está hablando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No se puede plantear la participación ciudadana si no se articula bien la función representativa con la función participativa. He leído artículos que contraponen eso, dicen que cómo va a haber democracia participativa si la democracia es representativa. El desafío que tenemos es democracia representativa perfeccionada, que le falta mucho por perfeccionarse”, dice el director del Programa de Innovación en Ciudadanía y agrega que lo que se necesita para lograr una participación ciudadana en políticas públicas efectiva, es incluir a todos los actores en este proceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El diálogo entre el gobierno y la sociedad civil existe, es tenso, pero existe, pero eso luego no está en la discusión con los parlamentarios, que son un factor clave de la democracia”, apunta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iniciativas&lt;br /&gt;Si bien los puentes entre quienes hacen las políticas públicas y quienes están interesados en ellas, son escasos, de igual forma existen una serie de iniciativas que buscan acercarlos, que se conozcan, dialoguen y se abra paso a un trabajo en conjunto. &lt;br /&gt;Un claro ejemplo de ello es el seminario “Participación Ciudadana: Políticas Públicas de Impacto Ciudadano” que la Biblioteca del Congreso Nacional realizará el 13 y 14 de julio en el Salón de Honor del Ex Congreso Nacional. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Domingo Milos, coordinador académico de esta jornada, señala que su objetivo es “acercar a las autoridades públicas, que son las encargadas de ejecutar las políticas públicas, con el Parlamento y la ciudadanía”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para esto, explica Milos, se realizará un vanguardista ejercicio ciudadano para el que se eligieron seis políticas públicas: salud, previsión social, superación de la pobreza, medio ambiente, seguridad ciudadana y participación ciudadana. Para cada una de ellas asistirá el o la ministra o subsecretario y expondrá el efecto que esa política tiene en la ciudadanía y las formas de participación que contempla. Luego viene la voz parlamentaria y de la sociedad civil. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Todo termina con una mesa redonda de distintas organizaciones ciudadanas que van a decir cuáles son las políticas públicas que queremos y cómo podemos incidir en el diseño, en la formulación, en el seguimiento y en el control”, anuncia el coordinador académico del seminario. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero además de estas iniciativas puntales, existen otras de más largo aliento y que buscan establecer institucionalmente mecanismos de participación, pero que aún están a la espera de ser aprobadas. Ejemplo de ello son el proyecto de ley de participación ciudadana, cuyo objetivo es, precisamente, fomentar la incidencia de la sociedad civil en las políticas públicas y fortalecerla para ello; o el establecimiento de la Defensoría del Pueblo u Ombudsman.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Domingo Milos es, además, presidente del Capítulo Chileno del Ombudsman, una organización que promueve el establecimiento de esta instancia. Al respecto, señala que tienen esperanzas en que este gobierno saque adelante el proyecto, basándose en los ánimos de ciudadanía que rondan en el aire, porque “sería una institución sumamente útil para la participación ciudadana en las políticas públicas. Recogería reclamos ciudadanos, no tiene poder coercitivo, pero sí tiene poder propositivo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Milos agrega que un aspecto fundamental del Ombudsman es que, si bien sería una institución estatal, funcionaría de forma autónoma al gobierno, como una instancia independiente, lo que le permitiría recibir las demandas de la ciudadanía “transformarlas, hacerlas proposiciones y, al mismo tiempo, sin coartar a las organizaciones, sino potenciarlas. Los ciudadanos representado en el Estado por un organismo del Estado, es sumamente novedoso y sumamente democrático”.&lt;br /&gt;.</description>    </item>    <item rdf:about="http://participo.blogcindario.com/2006/07/00119-el-discurso-ciudadano-es-solo-retorica-alfredo-joignant-chile-21.html">        <dc:format>text/html</dc:format>        <dc:date>2006-07-02T16:49:33+01:00</dc:date>        <dc:creator>juancatepillan</dc:creator>        <title>El discurso ciudadano es sólo retórica. Alfredo Joignant, Chile 21.</title>        <link>http://participo.blogcindario.com/2006/07/00119-el-discurso-ciudadano-es-solo-retorica-alfredo-joignant-chile-21.html</link>        <description>Domingo 2 de julio de 2006. Mónica Guerra. El Mercurio.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;La Concertación inventó a su propia oposición&quot;, señala Alfredo Joignant, al criticar el desempeño de la Alianza por Chile.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/chilefotojp/82172131/&quot; title=&quot;Photo Sharing&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://static.flickr.com/39/82172131_aa081444aa_m.jpg&quot; width=&quot;240&quot; height=&quot;160&quot; alt=&quot;Mujeres con Michelle Bachelet. 040106&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alfredo Joignant, director del Programa Político de Chile 21:&lt;br /&gt;&quot;El discurso ciudadano es sólo retórica&quot; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ello se produce porque faltan los canales institucionales para que las personas participen, según el cientista político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo cuando el Gobierno está conciente de que el discurso ciudadano con que la Presidenta Michelle Bachelet quiere identificar su gestión puede contribuir a generar movilizaciones populares si no se satisfacen las expectativas, el cientista político Alfredo Joignant asegura que éste es &quot;un discurso de naturaleza retórica&quot; porque el país carece de los instrumentos que permitan que la gente pueda llevar a la práctica esa invocación presidencial a participar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tema preocupa a La Moneda al punto que movió a la propia Mandataria a buscar una estrategia para enfrentar esta situación, para lo cual se contactó precisamente con integrantes de la Fundación Chile 21, centro de estudios o &quot;think tank&quot; ligado a los sectores PS-PPD, en donde Joignant, se desempeña como director del programa político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Existe un riesgo en este mensaje que pone en estado de alerta a la ciudadanía?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;La Presidenta hace una apelación a un Gobierno de participación ciudadana, para que las personas hagan uso de sus derechos y además se empoderen, es decir, adquieran poder para expresar sus puntos de vista en todo lo que los atañe en su vida cotidiana. Estos dos niveles son parte de un discurso recurrente de la Presidenta, pero éste a la vez, y lo digo sin ánimo peyorativo, es un discurso fundamentalmente retórico, porque faltan los canales institucionales para que las personas participen. No contamos con iniciativa popular de ley, tampoco con el Defensor del Pueblo o el Defensor del Consumidor. El riesgo se produce precisamente si no están los instrumentos para concretar la participación. Pero no ha habido apoyo para crearlos&quot;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué problemas puede tener el Gobierno con este estilo ciudadano?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;Como se produce una relación tan directa entre el líder y los ciudadanos, puede generarse una dinámica que desperfila al actor protagónico de la política democrática, que son los partidos. Esto desdibuja la mediación que hacen los partidos entre el pueblo y el líder, por eso los partidos miran con recelo este tipo de desempeños, porque se sienten potencialmente amenazados&quot;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Por qué se instala esta forma de hacer política?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;Tiene que ver con la desafección que experimentan los países hacia la política tradicional. Este tipo de liderazgos generan una lógica de representación horizontal de intereses&quot;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y en este contexto, cómo ve la relación entre la Presidenta y los partidos de la Concertación?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;Creo que ha mejorado sustancialmente, pero me temo que la relación va a seguir siendo algo difícil, aunque cada vez menos, producto de las características tan propias de la Presidenta, que tiene este liderazgo horizontal que complica a los partidos&quot;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué ha contribuido a la mejoría de la relación?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;Creo que el cónclave cumplió un rol político y sicológico. Porque se habló fuerte y bien con la Presidenta y se sinceró una relación complicada. Eso ha permitido introducir correcciones que de ahora en adelante debieran empezar a notarse&quot;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo debería manejarse esta &quot;relación complicada&quot; en el futuro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;Estableciendo complicidades entre partidos y Gobierno, que fue lo que faltó durante la campaña y que recién en las últimas semanas se está empezando a construir. No quiero dar recetas, pero se puede pensar en concesiones a los partidos en ciertas áreas de influencias propias de ellos, como la agenda legislativa, hasta en la consulta más periódica a sus principales líderes. Creo que estas complicidades van a crearse igual, porque la Concertación tiene cultura de coalición y también la tiene Michelle Bachelet. Existe una dinámica de naturaleza casi sistémica en el funcionamiento de la Concertación que hace que siempre se termine ordenando. Y éste no es de los peores momentos&quot;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Conciente de este escenario, la oposición está presionando al Gobierno precisamente con las demandas ciudadanas. ¿Cómo ve esta estrategia opositora?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;Yo creo que la derecha está cometiendo un tremendo error. Me parece dramático que Jovino Novoa diga que lo primero que tiene que hacer la derecha es ser implacable en la crítica al Gobierno, después fiscalizar, y tercero, ¡y en ese orden!, proponer alternativas. Ésa es una oposición totalmente destructiva, no van a ser jamás Gobierno con ese enfoque. Porque, entre otras cosas, la Concertación inventó a su propia oposición. Hay tal cantidad de mundos diversos cobijados bajo el paraguas concertacionista que esa diversidad produce incluso oposiciones, pero a la hora de los quíbos esas oposiciones terminan siempre ordenándose en el Congreso&quot;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿La Alianza mejorar su opción si endurece su discurso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;No va por ahí. Creo que quien tuvo la mejor intuición fue Sebastián Piñera cuando habló de la democracia de las alternativas. Porque tiene que ser una oposición que muestre que hay otra forma de proceder. Y eso la derecha no lo hace&quot;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PARTIDOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;RELACIÓN. Según el politólogo las relaciones entre la Presidenta y los partidos van a ser siempre difíciles.&lt;br /&gt;.</description>    </item>    <item rdf:about="http://participo.blogcindario.com/2006/06/00118-gobierno-ciudadano-luciano-tomassini-280606.html">        <dc:format>text/html</dc:format>        <dc:date>2006-06-28T15:59:31+01:00</dc:date>        <dc:creator>juancatepillan</dc:creator>        <title>Gobierno ciudadano. Luciano Tomassini (280606)</title>        <link>http://participo.blogcindario.com/2006/06/00118-gobierno-ciudadano-luciano-tomassini-280606.html</link>        <description>Miércoles 28 de junio de 2006, El Mercurio.-&lt;br /&gt;Luciano Tomassini, Chile 21&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El país deberá redefinir el papel de la sociedad civil frente al Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante los dos últimos decenios, la sociedad chilena experimentó cambios muy profundos, dando lugar al surgimiento de una ciudadanía más informada y protagónica, lo cual plantea el desafío de ensayar un estilo de gobierno muy diferente de los que el país ha conocido hasta ahora; esto es, un estilo de gobierno ciudadano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los censos de 1992 y 2002 nuestra economía creció en forma acelerada y se duplicó el ingreso per cápita del chileno medio, los pobres disminuyeron de más del 40 a menos del 18%, se incrementó la escolaridad, las personas que poseían una vivienda dotada de los requisitos mínimos aumentaron del 60 al 80% , se aceleró la movilidad social y, en general, se amplió considerablemente la inclusión de los grupos menos favorecidos en las ventajas proporcionadas por el desarrollo. Al mismo tiempo, la participación de la mujer en la fuerza de trabajo experimentó un aumento significativo, y se incrementó el número de jefas de hogar, mientras que la familia biparental disminuyó a menos del 50%. El hecho de que, según los índices elaborados por Transparencia Internacional, Chile aventaje en este campo a todos los países de la región, e incluso a muchas naciones industrializadas, acentúa la confianza generada por su reciente proceso de desarrollo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Surgiría así una nueva clase media, de contornos difusos, la que de acuerdo con las percepciones de quienes se consideran incluidos en ella representaría el 70% de la sociedad chilena, y se caracterizaría por una fluida movilidad social. La contrapartida de este proceso sería la despolitización de esos sectores, aunque numerosos estudios demuestran que lo que efectivamente ha ocurrido es que esos grupos han pasado a inscribir directamente sus aspiraciones en la agenda ciudadana, sin la intermediación de los partidos ni de las instituciones políticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este proceso tiende a crear una brecha entre el gobierno y las aspiraciones de la gente, en la medida en que el primero continúe ejerciéndose a través de los cauces marcados por nuestra institucionalidad política, que se encuentra mal evaluada por la ciudadanía. Contribuye a ello nuestro sistema presidencialista de gobierno. El de Ricardo Lagos habría marcado, así, tanto el apogeo como el fin de un estilo de gobierno identificado con el exitoso funcionamiento de las instituciones, no obstante su carácter cupular e introvertido. El elevado grado de respaldo con que abandonó el mando se explicaría por sus extraordinarias dotes de estadista. Sin embargo, todo indica que, frente a una sociedad más demandante que antes, en el futuro el gobierno tendrá que abrir más sus puertas a la participación ciudadana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una etapa en que la democracia representativa parece verse tensionada por la pugna entre el modelo neoliberal y recientes experimentos neopopulistas, nuestro país enfrentaría el desafío de avanzar hacia un estilo de gobierno participativo, con un mayor grado de regulación democrática de la sociedad y de la economía, un desafío que pone a prueba nuestras instituciones políticas: los partidos, la presidencia, el gabinete, la tecnoburocracia gubernamental y el Poder Legislativo. Un desafío que también exige una definición más rigurosa y sobria de la presencia ciudadana, una presencia que debe ejercerse con responsabilidad y disciplina. En tal sentido, el reciente movimiento estudiantil marcaría tanto las oportunidades como los límites de ese poderío. La responsabilidad y la disciplina que casi hasta el final caracterizaron a ese movimiento fueron coherentes con el hecho de que la plataforma elaborada por los estudiantes haya sido preparada durante el gobierno anterior a través de un largo diálogo entre éstos y el Ministerio de Educación, mostrando la relación que en estos casos debería existir entre la sociedad civil y el gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En suma, el país deberá redefinir el papel de la sociedad civil frente al Estado. En el siglo XIX Chile inició exitosamente su ruta independiente de la mano de un Estado de Derecho fuerte, de corte portaliano. En el siglo XX, particularmente después de los gobiernos de Pedro Aguirre Cerda y de Carlos Ibáñez del Campo, el país enfrentó la industrialización bajo el liderazgo de un Estado social y desarrollista. El siglo XXI, en cambio, demandará un Estado más participativo, caracterizado por una mayor presencia de la sociedad civil en la configuración de la agenda ciudadana, en el proceso de formación de las políticas públicas y en la ejecución de las mismas. El hecho de que Michelle Bachelet no haya accedido a la presidencia a través de la nominación de los partidos, sino de su popularidad entre la ciudadanía, es un primer paso en una ruta insoslayable, no obstante que su carácter inédito augura que ella podría ser larga y difícil. &lt;br /&gt;.</description>    </item>    <item rdf:about="http://participo.blogcindario.com/2006/06/00117-ojo-con-la-ciudadania-sol-serrano-240606.html">        <dc:format>text/html</dc:format>        <dc:date>2006-06-28T15:56:58+01:00</dc:date>        <dc:creator>juancatepillan</dc:creator>        <title>“Ojo con la ciudadanía”. Sol Serrano (240606)</title>        <link>http://participo.blogcindario.com/2006/06/00117-ojo-con-la-ciudadania-sol-serrano-240606.html</link>        <description>24 de junio de 2006, El Sábado&lt;br /&gt;Sol Serrano&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace pocos años la palabra ciudadanía irrumpió en la escena chilena de la mano de algunos sectores que venían de la izquierda, habiendo sido un concepto enteramente ajeno a esa tradición ideológica. Era, sin duda, un avance democrático. Sin embargo, cada día pierde más su espesor &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde hace algún tiempo la palabra ciudadanía se oye por todas partes. Es un concepto al que la historia y la teoría política le han dedicado sus mejores páginas. Desde el caída del Muro de Berlín (no en vano coincidió con el bicentenario de la Revolución Francesa) y la crisis de los estados de bienestar ha vuelto a formar parte del vocabulario político. La sustentabilidad de la democracia y la gobernabilidad así lo exigen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace pocos años irrumpió en la escena chilena de la mano de algunos sectores que venían de la izquierda, habiendo sido un concepto enteramente ajeno a esa tradición ideológica. Era, sin duda, un avance democrático. Sin embargo, cada día pierde más su espesor y su sentido. A estas alturas su uso me está pareciendo peligroso. Un parlamentario decía en una entrevista que era partidario de la eutanasia porque tenía una &quot;agenda ciudadana&quot;. Personeros de oposición dicen que el gobierno debe cambiar gabinete porque &quot;así se pronunció la ciudadanía en las encuestas&quot;. Oigo en la radio que la agenda de la semana será &quot;ciudadana&quot; debido a la manifestación en las calles de Santiago en contra de la delincuencia. Ni decir la multitud de veces que se ha interpretado el paro estudiantil como una &quot;demanda ciudadana&quot;. Me temo que estamos frente a una trampa intelectual y política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La trampa consiste en apelar al ciudadano como un ente empoderado de derechos desligado de las instituciones y en contra de ellas. Mas aún, se pretende contraponer la ciudadanía con la política. A primera vista, parece una tremenda contradicción, sin embargo ello está en el origen mismo del concepto de ciudadano moderno inaugurado por la Revolución Francesa, donde se enfrentó la versión liberal con la jacobina. Si en la primera el ciudadano era el origen de la legitimidad política de las instituciones de gobierno, en la segunda no había representación, sino democracia directa. Los resultados los conocemos. Una fue la democracia representativa y la otra fue una toma autoritaria del poder .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos muy lejos de la opción jacobina, pero coquetear con una idea de ciudadanía al margen de las instituciones que la representan es un flaco favor a la democracia. Los políticos que así la invocan construyen, quizás sin saberlo ni quererlo, un espacio para el populismo que vemos en algunas partes de la región. Al final, la legitimidad que dan las elecciones parece insuficiente y levemente pecaminosa para gobernar en su nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La &quot;agenda ciudadana&quot; se transforma en una especie de vacío de poder, de prioridades confusas, de contenidos que se desdibujan. Si no se tiene una convicción profunda de que toda autoridad elegida democrática es de por sí ciudadana y se le otorga ese adjetivo a la manifestación directa, las instituciones intermedias sobran, los partidos políticos molestan, los parlamentarios se dan lujos de minoría, los ministros esperan resultados de comisiones y las presiones corporativas galopan. Es como si ganar elecciones no fuera un mandato contundente para hacer lo que se quiere hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy la primera en creer que la historia de la ciudadanía en Chile ha sido débil porque lo ha sido la historia de la libertad individual en una sociedad extremadamente jerárquica y la de la autonomía de las personas en una sociedad que se ha alfabetizado hace sólo algunos días. Por eso las políticas públicas son tan relevantes para generar oportunidades allí donde la desigualdad no las da. Para eso son las instituciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si concedemos que en el lenguaje cotidiano se identifique ciudadanía principalmente con la protesta de grupos, si los políticos se refieren a ella cada vez más como la expresión directa de las personas, estamos en la trampa, bastante conocida, de pretender profundizar la democracia al margen de ella. La ciudadanía no es una agenda, no es un estilo, es un mandato para gobernar.&lt;br /&gt;.</description>    </item>    <item rdf:about="http://participo.blogcindario.com/2006/05/00116-presupuestos-participativos-y-promesas-inconclusas.html">        <dc:format>text/html</dc:format>        <dc:date>2006-05-23T20:37:06+01:00</dc:date>        <dc:creator>juancatepillan</dc:creator>        <title>Presupuestos participativos y promesas inconclusas</title>        <link>http://participo.blogcindario.com/2006/05/00116-presupuestos-participativos-y-promesas-inconclusas.html</link>        <description>Eduardo Vergara Bolbarán (*)&lt;br /&gt;Opinión, La Segunda, 230506&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;Michelle Bachelet reiteró, durante su primera cuenta pública, su ‘compromiso más profundo con la descentralización, con los ciudadanos de regiones y comunas.’ Lamentablemente, y hasta el momento, el comprometerse no ha sido suficiente. Hoy, algunas regiones del país son todavía sectores segregados del poder de decidir, carentes de espacios democráticos desarrollados y marginados del crecimiento del cual el país se disfraza con orgullo De la mano con la necesidad de elegir a nuestros líderes regionales de manera directa existen también otros métodos por los cuales la ciudadanía debe ejercer su inalienable derecho a participar y decidir”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparentemente el compromiso del actual gobierno con la descentralización sigue en pie. Si bien hasta el momento la Concertacion no ha logrado llevar al país hacia una descentralización adecuada, Michelle Bachelet reiteró, durante su primera cuenta pública, su ‘compromiso más profundo con la descentralización, con los ciudadanos de regiones y comunas.’ Lamentablemente, y hasta el momento, el comprometerse no ha sido suficiente. Hoy, algunas regiones del país son todavía sectores segregados del poder de decidir, carentes de espacios democráticos desarrollados y marginados del crecimiento del cual el país se disfraza con orgullo. Porque ahí, donde se forja la cohesión del Chile que ambiciona la Concertacion, todavía los ciudadanos hacen su vida cotidiana ajenos a su derecho de participar en la elaboración de las políticas públicas que tanto les afectan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la mano con la necesidad de elegir a nuestros líderes regionales de manera directa existen también otros métodos por los cuales la ciudadanía debe ejercer su inalienable derecho a participar y decidir. Uno de ellos es la elaboración de presupuestos participativos en todas las municipalidades del país. Los presupuestos participativos son una práctica de gestión urbana en la cual los ciudadanos, a través de diferentes órganos y procesos, deciden en qué y cómo se gasta el dinero público. Estos generan nuevas vías de comunicación entre los gobiernos locales para así originar mayor eficiencia en la administración pública, para llegar a una redistribución igualitaria de los recursos y para desarrollar espacios participativos que fortalezcan las iniciativas ciudadanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de los escritos de Marx hasta las ideas de los analistas más modernos de la sociedad, como Nohlen, la no participación es identificada como un factor de inmovilismo que genera clases segregadas y oprimidas. La participación ciudadana es un factor fundamental para el funcionamiento democrático y representativo de los gobiernos locales. Por medio de ésta, los diferentes actores que giran en torno a estos gobiernos, adquieren un grado de protagonismo en la formulación de políticas públicas que les afectan, transformándose en una poderosa herramienta de poder, que les entrega una nueva forma de influenciar de manera directa en la planificación de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde Porto Alegre en Brasil hasta las exitosas experiencias de Sevilla y Córdoba en España, los presupuestos participativos han entregado a sus ciudadanos nuevas instancias de participación en las decisiones que les atañen y nuevos espacios para el desarrollo de comunidades más democráticas. En otras palabras, están cumpliendo con el anhelo de Tocqueville de hacer del municipio una escuela de la democracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al mismo tiempo en Chile han tomado lugar similares experiencias en municipios como Cerro Navia y Talca. Sin embargo, los presupuestos participativos se deben transformar en una práctica que se extienda a todos los rincones del país. Pero para que la participación ciudadana se amplíe e iniciativas como los presupuestos participativos sean exitosas, es necesario crear los mecanismos por medio de los cuales se permita un verdadero intercambio entre la sociedad civil y el poder establecido. Esto se transforma en un doble compromiso que debe ser llevado adelante gracias a la acción compartida de los diferentes actores que giran en torno a los gobiernos locales. Mientras la participación requiere que el sector público se abra, genere información y establezca espacios y mecanismos que acojan las preocupaciones, necesidades y propuestas provenientes de la ciudadanía, estas instancias de participación también exigen la presencia de una ciudadanía que se involucre en los asuntos públicos de manera activa y responsable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La descentralización política y la ampliación de los espacios de participación son pasos fundamentales para que Chile llegue a ser una sociedad moderna en el 2010. El modelo centralista y el fuerte presidencialismo son prácticas agotadas que no están acordes a las metas del país. Un crecimiento más equitativo solo se lograra devolviendo atribuciones a las regiones y entregando a la ciudadanía no solo el poder de decidir de mayor manera sobre sus propias vidas, sino que también, herramientas para forjar una ciudadanía con fundamentos cívicos fuertes y herramientas de participación efectivas. En Chile todos tenemos derecho a participar en la elaboración de los presupuestos públicos y actuar de manera directa en la toma de decisiones de que y como gastamos los recursos que a todos nos pertenecen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Cientista Político University of Pórtland, EEUU&lt;br /&gt;Estudiante Master en Ciencia Política, California State University Long Beach&lt;br /&gt;Investigador Visitante, Instituto de Iberoamérica y Portugal, Universidad de Salamanca&lt;br /&gt;eduardo@ooz.net&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.</description>    </item>    <item rdf:about="http://participo.blogcindario.com/2006/05/00115-carta-de-de-la-maza-a-patricio-navia-participacion-ciudadana.html">        <dc:format>text/html</dc:format>        <dc:date>2006-05-22T15:53:33+01:00</dc:date>        <dc:creator>juancatepillan</dc:creator>        <title>Carta de De la Maza a Patricio Navia. Participación Ciudadana.</title>        <link>http://participo.blogcindario.com/2006/05/00115-carta-de-de-la-maza-a-patricio-navia-participacion-ciudadana.html</link>        <description>&lt;a href=&quot;http://participo.blogcindario.com/2006/05/00110-participacion-ciudadana-patricio-navia-060506.html&quot;&gt;Columna de P Navia sobre Participación Ciudadana 060506&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Participación Ciudadana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señor Director:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cierto modo era esperable que surgiera públicamente el discurso &quot;anti-participación ciudadana&quot; de Patricio Navia en su columna publicada en La Tercera el 6 de mayo. Es cierto que los avances reales han sido pocos durante los gobiernos de la concertación y que las resistencias entre los responsables políticos son fuertes. Pero también es verdad que la breve columna de Navia resume todos los prejuicios en pocas líneas y no se molesta mayormente en argumentar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confunde participación con &quot;apedreo&quot; de vitrinas; compara la democracia con la medicina; considera que la gestión participativa del presupuesto en Porto Alegre (y supongo que tambien en las otras 130 ciudadaes donde se aplica) es asunto de &quot;idealistas romanticos&quot;; se ilusiona con que en una democracia que funcione bien la gente no saldría a la calle con carteles; en fin, sentencia que viene la tempestad de la participación que puede terminar con la bonanza de la democracia representativa, si no se le pone atajo ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo curioso es que todas las medidas que el propio columnista propone para fortalecer la democracia representativa serían aplaudidas, sin reserva, por los partidarios de la democracia representatiova. Lejos de ser dos opuestos, de lo que se trata hoy es de adicionar una dimensión participativa a una democracia, que ha perdido vínculos con la ciudadanaía a la que debe representar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay receta mágica en la participación, pero si hay campos de confluencia posibles entre políticas públicas y sociedad civil en una perspectiva de profundización democrática, que tiene como condición necesaria, pero no suficiente, el perfeccionamiento de la representación política. La participación debe expresarse institucionalmente, es decir, en criterios para la asignación de prioridades y recursos públicos. supone profundizar también la descentralización y nuevos instrumentos de gestión (territorial y participativa) vinculadas a ejecución y control ciudadano. A nivel local ya se está intentando, como lo prueban los cientos de iniciativas innovadoras que hemos detectado en los últimos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gonzalo de la Maza, Investigador Universiad de Los Lagos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Tercera, Sábado 20 de mayo de 2006.-</description>    </item></rdf:RDF>